
Marbella 3 de enero de 2026. La subida, aprobada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, será del 3,64% en el tramo Málaga–Guadiaro, golpeando directamente a miles de personas que dependen de esta infraestructura para su vida diaria.
Este incremento forma parte de la Orden Ministerial de precios de autopistas para 2026, que establece subidas de entre el 2% y el 4,68% según la situación de cada vía. En el caso de la AP-7 en la Costa del Sol, sigue bajo concesión privada, lo que implica un nuevo encarecimiento del peaje sin alternativas gratuitas que absorban el tráfico.
Hace años que vecinos y colectivos sociales denuncian la situación. A pesar de que esta autopista está sobradamente amortizada y soporta un volumen de tráfico muy elevado, el peaje no solo se mantiene, sino que se incrementa de manera periódica.
Un vecino de Marbella lo resume así:
“Es un abuso continuo. No hablamos de una autopista opcional, sino de una vía imprescindible para ir a trabajar, al hospital o sostener la economía turística”.
Las asociaciones vecinales de Marbella, San Pedro Alcántara, Estepona y Benahavís alertan de que el peaje se ha convertido en una carga estructural para la comarca.
“Aquí pagamos por vivir. Es como un impuesto añadido por residir en la Costa del Sol”, señalan, recordando que muchos trabajadores pagan cientos de euros al año solo en peajes.
El Ministerio ha anunciado 15 millones de euros para amortiguar el impacto, pero los usuarios califican la medida de insuficiente y reclaman bonificaciones reales para quienes usan la autopista a diario.
El malestar también surge al comparar con otras regiones: en Cataluña o la Comunidad Valenciana muchos tramos han sido liberados del peaje, mientras que en Málaga se mantiene uno de los más caros del país sin calendario de gratuidad ni compromisos claros.
Las plataformas vecinales exigen al Gobierno de España:
- Liberación progresiva del peaje de la AP-7
- Bonificaciones permanentes para residentes y trabajadores
- Revisión urgente de una concesión que consideran injusta y desfasada
Si no hay cambios, la Costa del Sol afronta la2026 con otra subida de peajes que refuerza la sensación de abandono por parte del Ejecutivo central.







