Los compradores nacionales e internacionales adquieren vivienda en la costa mediterránea con lógica de residencia habitual y estancias largas puesto que casi el 40 por ciento de las empresa permite ya el trabajo en remoto
El teletrabajo se ha consolidado como un factor que reordena la demanda residencial en España y está acelerando, en determinados mercados, la transición desde la segunda residencial estacional hacia compras con lógica de vivienda habitual y estancias prolongadas. En este contexto, la promotora Taylor Wimpey España ha detectado que el perfil del comprador ha evolucionado hacia profesionales que eligen el litoral malagueño como su centro de vida y operaciones. Esta tendencia se apoya en datos del Instituto Nacional de Estadística, que revelan que casi el 40% de las empresas permite ya el trabajo en remoto, facilitando el traslado de la oficina al hogar.
Este cambio de paradigma ha provocado una desestacionalización de la demanda. Lo que tradicionalmente se categorizaba como segunda residencia ha evolucionado hacia un modelo híbrido o de primera residencia, impulsado por la conectividad digital y las infraestructuras de la región.
El informe estratégico de la promotora identifica la consolidación de un nuevo perfil de comprador: el «nómada ejecutivo». Este segmento se sitúa mayoritariamente en la franja de edad de 45 a 59 años, aunque con un crecimiento notable (23%) en el grupo de 30 a 44 años.
A diferencia del turista residencial clásico, este perfil se caracteriza por su alta cualificación y solvencia. Se trata de directivos, consultores y emprendedores tecnológicos que, aprovechando medidas como la Visa de Nómada Digital y el régimen fiscal de la Ley Beckham, eligen el sur de Europa por su seguridad jurídica, clima y conectividad. El impacto de este perfil es transversal, priorizan viviendas de más de 100 metros cuadrados, con espacios exteriores superiores a 30 m² y zonas habilitadas para el teletrabajo (home-office) y el bienestar.
Para atender a esta demanda creciente, Taylor Wimpey España ha diversificado su cartera con proyectos en diferentes fases de maduración en zonas clave como Estepona, Casares Costa y San Pedro de Alcántara (Marbella).
En este último, destaca el residencial Mare, situado en la zona de expansión de Nueva Alcántara. Este proyecto representa la opción ideal para el residente que busca una vida urbana y conectada, a tan solo 4 minutos andando del paseo marítimo y rodeado de servicios, avenidas con carril bici y transporte público. Con su Fase 2 recién finalizada en enero de este mismo año, Mare ofrece apartamentos de 2 y 3 dormitorios y áticos de 4 dormitorios con certificado energético A.
En Casares Costa, la promotora ofrece una solución de entrega inmediata con la finalización de Solemar. La entrega de llaves está prevista para este mismo mes de febrero de 2026, poniendo en el mercado las últimas unidades disponibles: exclusivos áticos de 3 dormitorios. Esta tipología encaja con la búsqueda de amplitud, ofreciendo grandes terrazas. Ubicado cerca de la playa, el residencial cuenta con piscina y jardines, y se sitúa próximo a referentes del lujo como Finca Cortesín y el Puerto de La Duquesa.
En paralelo a este cambio de patrón, la demanda internacional sigue siendo un elemento importante. En España, el Consejo General del Notariado situó en 71.155 las compraventas de vivienda por parte de extranjeros en el primer semestre de 2025 (+2% interanual), mientras que la conectividad del territorio refuerza su atractivo para perfiles móviles: el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol cerró 2025 con 26.760.549 pasajeros.







