El Ayuntamiento de Marbella ha activado un plan urgente de recuperación del litoral, con un coste previsto de más de 400.000 euros, tras los graves daños ocasionados por los últimos temporales y las lluvias persistentes registradas en las últimas semanas.
La alcaldesa, Ángeles Muñoz, que ha visitado las zonas más afectadas, ha destacado que la ciudad “está afrontando uno de los inviernos más duros de los últimos años no solo por las lluvias, sino también por el viento y el fuerte oleaje, lo que está provocando importantes pérdidas de arena y desperfectos en la práctica totalidad de las playas del término municipal”. “Hemos tenido afecciones en áreas dunares, en paseos marítimos y en accesos, además de una importante acumulación de cañas”.
La regidora ha subrayado que “nuestra prioridad es la recuperación del litoral ante la cercanía de la temporada alta” y ha detallado que “hemos puesto todos los recursos municipales a trabajar para que nuestros más de 27 kilómetros de costa estén en perfecto estado”. En este sentido, ha indicado que “está operativa toda la maquinaria pesada necesaria para reperfilar la línea de costa, retirar cañas y residuos y recuperar la anchura de las playas” y que igualmente se ha incorporado al operativo equipamiento específico “para cribar la arena y optimizar las labores de reparación”.
El coste total estimado de las actuaciones asciende a 410.917,70 euros. Esta cuantía contempla la reposición de pasarelas, estacas y otros elementos de mobiliario; la sustitución de equipamientos dañados y el alquiler de maquinaria pesada como palas cargadoras y camiones bañera, así como el transporte y aportes de arena desde zonas con excedente. La primera edil ha lamentado que “una vez más tenemos que asumir en solitario el coste de todas estas actuaciones, porque el Gobierno de España no ha aportado ni un solo euro a nuestra ciudad” y ha remarcado que “pese a ello, la delegación de Medio Ambiente y Playas están volcadas en devolver nuestras playas a su mejor estado”.
Entre los enclaves que más han sufrido tras los recientes temporales destaca la playa de Artola-Cabopino, donde han desaparecido hasta cinco metros de franja litoral y 1,20 de cota en ciertos sectores, además de resultar afectado el cordón dunar protegido. En Las Cañas y Las Chapas se han observado acusados descarnes, con retrocesos que alcanzan diez metros y conducciones de saneamiento al descubierto. La Víbora presenta deterioros tanto en el sistema dunar como en equipamientos, mientras que en Real de Zaragoza y Alicate se han detectado descalces que superan el metro y daños en pasarelas de madera.
En Adelfa-Realejo y El Pinillo también se han verificado mermas notables de cota y amplitud, con accesos completamente descalzados. Por su parte, en Venus, Faro y Fontanilla el panorama reviste especial gravedad: en determinados puntos la franja costera ha pasado de unos trece metros a tan solo tres, dejando visibles estructuras de contención, redes de evacuación y escolleras. En Nagüeles el retroceso supera los diez metros en varios sectores, mientras que en Cortijo Blanco, San Pedro Alcántara y Guadalmina se han acumulado abundantes restos vegetales y se aprecian intensas escorrentías junto a procesos erosivos en las entradas.
“Estamos trabajando con la máxima intensidad para garantizar la seguridad, la accesibilidad y la calidad de nuestras playas antes del inicio de la temporada alta”, ha reiterado la alcaldesa, quien ha incidido en que “seguimos destinando todos los medios necesarios para proteger nuestro litoral tras uno de los inviernos más exigentes que ha sufrido la ciudad en los últimos años”.







