El despliegue masivo de banderolas con mensajes vinculados a la sanidad reabre el debate sobre la gestión de la ex consejera y el gasto en propaganda frente a la falta de inversiones del Gobierno en la ciudad.
Marbella, 5 de mayo 2026. Marbella ha amanecido en los últimos días completamente cubierta por banderolas del Partido Socialista con la imagen de María Jesús Montero, ex consejera de la Junta de Andalucía y actual dirigente del Gobierno de Pedro Sánchez.
La campaña, desplegada en numerosas calles del municipio, no ha pasado desapercibida por su magnitud ni por el mensaje que la acompaña, centrado en la sanidad pública. Un hecho que ha reabierto el debate sobre la trayectoria política de la dirigente socialista, especialmente durante su etapa al frente del sistema sanitario andaluz.
Y es que bajo su responsabilidad como consejera de Salud se produjo uno de los mayores procesos de reducción de plantilla sanitaria en Andalucía. Según datos recogidos por la Cámara de Cuentas, entre 2011 y 2013 el Servicio Andaluz de Salud perdió 7.773 profesionales, entre médicos, enfermeros, auxiliares y personal administrativo.
Este dato cobra especial relevancia en el contexto actual, donde la sanidad continúa siendo una de las principales preocupaciones de los ciudadanos y donde los propios profesionales llevan años denunciando la falta de recursos y personal.
El despliegue publicitario del PSOE en Marbella también ha generado críticas por el coste económico que supone. Vecinos y comerciantes cuestionan la utilidad de una campaña de estas características en una ciudad que sigue esperando respuestas del Gobierno central en asuntos clave.
Entre ellos, la estabilización definitiva de las playas, la mejora de infraestructuras viarias, la seguridad en la A-7 o la liberalización de la autopista, reivindicaciones históricas que siguen sin avances concretos pese a su importancia para el municipio.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Marbella continúa realizando un importante esfuerzo inversor en áreas como el litoral, donde ya se han destinado más de 700.000 euros en lo que va de año para mantener las playas en condiciones óptimas.
En este contexto, el contraste es evidente: frente a una ciudad que reclama inversiones y soluciones, el PSOE apuesta por una campaña de imagen masiva que, lejos de responder a esas necesidades, vuelve a situar el foco en la propaganda política.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿cuánto ha costado llenar Marbella de banderolas y qué aporta realmente esta campaña a los vecinos?
Porque Marbella no necesita más carteles. Necesita hechos.







