Los investigados, trabajadores del negocio afectado, entre otros, habrían participado en un plan ideado para fingir un robo con uso de arma de fuego y la consecución de un botín de más de 12.000 euros de la recaudación del establecimiento
Agentes de la Policía Nacional han desarticulado un grupo criminal al que se atribuye un atraco simulado al encargado de un estanco en Marbella. Hay siete personas detenidas, entre ellas dos trabajadores del negocio –incluida la ‘víctima’ del asalto- en connivencia con la trama, por su presunta responsabilidad en un plan ideado para fingir un robo con uso de arma de fuego y la consecución de un botín de más de 12.000 euros de la recaudación del establecimiento. En el transcurso de la investigación se han recuperado la pistola utilizada en el hecho delictivo y un vehículo utilizado en la huida. La autoridad judicial competente ha decretado el ingreso en prisión de uno de los principales sospechosos.
La investigación se inició el pasado 31 de agosto cuando el encargado de un estanco era asaltado cuando se dirigía a ingresar la recaudación del fin de semana en un banco, hechos acontecidos en las inmediaciones de un centro comercial en Elviria. La víctima fue encañonada con una pistola por parte de dos encapuchados, que escaparon a bordo de un coche con la colaboración de otros miembros de la organización.
Las pesquisas, llevadas a cabo por agentes del Grupo II de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de la Comisaría de Marbella, llevaron inicialmente a seguir la pista de un vehículo de alquiler utilizado por los sospechosos en la huida. La Policía descubrió cómo, justo tras el asalto, se había interpuesto denuncia por la sustracción del automóvil en la Comisaría de Fuengirola –una denuncia por robo que también resultaría ser simulada-.
Intento de eliminación de pruebas
Los primeros compases de la investigación condujeron a recuperar el coche denunciado, en Fuengirola. El hallazgo fue seguido de una primera detención: un integrante del grupo criminal fue sorprendido “in fraganti” cuando trataba de eliminar vestigios de los hechos delictivos, en el interior del auto.
De diligencias complementarias, los agentes descubrieron, además, que miembros de la red habían sometido a vigilancias al negocio afectado y que contaron con la connivencia de dos empleados del mismo. De hecho, una de las personas observadas en los seguimientos resultó ser un pariente directo de uno de los trabajadores.
A espaldas del propietario
El día que se perpetró el asalto era lunes y el encargado del negocio se disponía a llevar al banco la recaudación de todo el fin de semana. Esa jornada, en concreto, el dueño del establecimiento, ajeno al delito, se encontraba fuera por motivos personales, y la trama vio vía libre para llevar a cabo el plan.
Las averiguaciones destapaban de esta forma una trama interna, que permitió esclarecer una simulación de delito en la que la organización criminal contó con la colaboración de dos empleados ‘infieles’ a su empleador.
La operación culminaba con la detención de un total de siete personas, incluidos el encargado del estanco y una compañera de trabajo de este; otra persona que denunció en falso la sustracción del vehículo utilizado en la huida; los autores materiales del asalto simulado; y otros colaboradores de los anteriores, en labores de vigilancias y cobertura en desplazamientos.
La investigación permitió, además, recuperar la pistola utilizada en el asalto, que resultó ser simulada –como el asalto-. La autoridad judicial competente, por su parte, decretó el ingreso en prisión provisional del cabecilla de la trama.







