El prófugo dirigía en la distancia una red que, mediante la constitución de una trama empresarial, se dedicaría a estafar a inversores captados bajo engaño que confiaban sus ahorros en depósitos que les reportarían una “alta rentabilidad económica” en un breve espacio de tiempo
La Policía Nacional, en colaboración con las autoridades de Suecia, han detenido en Marbella al líder de un entramado sueco dedicado supuestamente a estafar a inversores de origen nórdico mediante la formalización de depósitos financieros fraudulentos. El sospechoso ha sido arrestado en virtud a una Orden Europea de Detención y Entrega decretada por Suecia, en relación con delitos económicos y de blanqueo de capitales, habiéndose realizado un registro en el domicilio del prófugo en la localidad malagueña, que trajo la intervención de más de 65.000 euros, 4.800 dólares y 60.000 coronas suecas y danesas, en efectivo; joyas y relojes de lujo por valor de 100.000 euros; material informático y telefonía móvil; y el embargo y bloqueo de tres cuentas bancarias españolas y dos coches de alta gama.
El arrestado ahora en la Costa del Sol dirigía en la distancia una organización criminal de ciudadanos suecos que, a través de la constitución de una trama empresarial, se dedicaría a estafar a inversores nórdicos, que eran captados bajo engaño y convencidos para confiar sus ahorros en depósitos que les reportarían una “alta rentabilidad económica”, en un breve espacio de tiempo.

Más de dos millones de euros defraudados
Una vez finalizados los plazos previstos en el contrato para la devolución del capital -más los intereses generados por tales inversiones-, las víctimas solo recibían un aplazamiento tras otro en la devolución del dinero. De la actividad delictiva llevada a cabo por la trama, los investigadores recabaron evidencias de blanqueo de capitales. Además, se estima que el dinero defraudado a las víctimas asciende a 25 millones de coronas suecas, el equivalente a más de 2,33 millones de euros.
El líder del grupo, un ciudadano sueco de 36 años, había fijado su residencia en Marbella, ciudad en la que llevaba un elevado nivel de vida. Su residencia contaba con importantes medidas de seguridad y video-vigilancia. Durante el registro domiciliario, los investigadores incautaron más de 65.000 euros, 4.800 dólares y 60.000 coronas suecas y danesas, en efectivo; joyas y relojes de lujo; material informático y telefonía móvil; y el embargo y bloqueo de tres cuentas bancarias y dos coches de alta gama.

La detención en la provincia de Málaga del fugitivo se practicó, de manera coordinada, junto a otras actuaciones en Suecia. Así, con el arresto de otros miembros de la red en el país nórdico, la Policía desarticulaba la trama.
De la detención del prófugo conoce el Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional.