Los albicelestes logran remontar el gol inicial de los granadinos, pero la expulsión de Laurens en el tramo final obligó a sufrir y amarrar un empate muy valiente en el Luis Teruel.
El Atlético Marbella Paraíso demostró este domingo sobre el césped del Campo Municipal Luis Teruel que a orgullo y carácter pocos le ganan. El conjunto albiceleste sumó un meritorio punto (2-2) frente al Huétor Vega en un partido loco, de alternativas, y que dejó una montaña rusa de emociones en la parroquia local correspondiente a la séptima jornada del grupo en 3ª RFEF.
Jarro de agua fría tempranero y reacción inmediata. El guion del encuentro no pudo comenzar de la forma más adversa para los intereses locales. Cuando apenas se había consumido el primer minuto de juego, el Huétor Vega golpeó primero sorprendiendo a la zaga marbellí para poner el 0-1 con gol de Echu. Un mazazo en frío que habría noqueado a cualquiera, pero no a este Atlético Marbella Paraíso.
Lejos de venirse abajo, el cuadro albiceleste se recompuso con rapidez, estiró líneas y comenzó a mandar sobre el terreno de juego.
La recompensa a la ambición no tardó en llegar: en el minuto 10, Diop cazó un magnífico centro enviado por Castro para mandar el esférico al fondo de las mallas y firmar el empate (1-1).
Con las tablas de nuevo en el marcador, el dominio local se hizo más patente. El equipo ganó posesión, templó el juego y empezó a merodear con peligro el área visitante.
Con el partido equilibrado y abierto, se llegó al tiempo de descanso.
Remontada y suspense final
Tras la reanudación, el Huétor Vega salió dispuesto a recuperar el mando e inquietó con alguna llegada peligrosa que obligó a los marbellíes a emplearse a fondo. Sin embargo, el empuje albiceleste volvió a surtir efecto en el minuto 57. Alexis culminó con acierto una gran acción ofensiva para obrar la remontada y desatar la alegría en el Luis Teruel (2-1). El partido se ponía muy de cara.
Pero el fútbol guarda siempre giros de guion inesperados. Poco después del tanto local, el encuentro se torció con la expulsión de Laurens, dejando al Atlético Marbella Paraíso con un jugador menos sobre el campo y obligando al equipo a un esfuerzo titánico para defender la renta en el último tercio del choque.
El Huétor Vega olió la sangre y volcó el campo hacia la portería local. Fruto de esa superioridad numérica, los visitantes lograron perforar la meta marbellí en el minuto 71 para poner el 2-2 por medio de Moleón.
Con la igualada y el cansancio acumulado, el tramo final se convirtió en un ejercicio de resistencia pura para los locales. Ahí emergió la figura de Marco, providencial bajo palos con varias intervenciones de muchísimo mérito que salvaron a su equipo de la derrota en los instantes decisivos.
El marcador ya no se movería y el pitido final decretó un reparto de puntos que deja sensaciones encontradas por cómo se desarrolló el choque, pero que premia el esfuerzo innegociable de los albicelestes.
Con este punto sumado en casa, el Atlético Marbella Paraíso ya mira al horizonte con la cabeza alta y pone el foco en su próximo y exigente desplazamiento, donde rendirá visita al Almería B.







