La conexión directa de alta velocidad entre Málaga y Madrid acumula ya 50 días interrumpida tras el derrumbe de un talud en el término municipal de Álora, una situación que continúa generando indignación en toda la provincia y especialmente en la Costa del Sol.
Marbella, 26 de marzo 2026. La provincia de Málaga continúa castigada por el corte del AVE con Madrid mientras el Gobierno minimiza una crisis que ya golpea de lleno al turismo y a la economía de la Costa del Sol. Desde el pasado 4 de febrero, el desprendimiento de un muro de grandes dimensiones —provocado por el tren de borrascas— afectó gravemente a la infraestructura ferroviaria, dañando tanto la vía como la catenaria. Desde entonces, la falta de soluciones eficaces por parte del Gobierno de España ha incrementado el malestar entre ciudadanos, empresarios y representantes políticos.
Lejos de asumir la gravedad del problema, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha restado importancia a la situación calificándola como una “polémica absurda, infantil y falsa”, unas declaraciones que han provocado una fuerte reacción en la provincia de Málaga.
El diputado malagueño del Partido Popular, Elías Bendodo, ha sido una de las voces más críticas en el Congreso, donde ha reclamado medidas urgentes para paliar el impacto del corte ferroviario. Entre sus propuestas destacan la puesta en marcha de un puente aéreo con Madrid a precios asequibles, el uso de trenes de ancho variable y un plan de ayudas económicas para los sectores afectados.
Sin embargo, el Gobierno no ha recogido ninguna de estas propuestas. Por el contrario, Puente ha insistido en minimizar la situación, asegurando que solo un pequeño porcentaje de turistas llega a Málaga en tren, un argumento que el sector turístico considera completamente alejado de la realidad.
El impacto ya se deja notar en municipios como Marbella, donde el turismo nacional representa un pilar fundamental de la economía. Empresarios hoteleros advierten de un descenso en las reservas, cancelaciones y pérdida de competitividad frente a otros destinos.
Las previsiones oficiales tampoco invitan al optimismo. Según los últimos datos, la recuperación parcial de la infraestructura no llegará hasta finales de abril, mientras que la normalidad total podría demorarse hasta finales de año.
A esta situación se suma otro elemento que ha generado críticas: el ministro aún no ha visitado la zona afectada, pese a la magnitud del problema y al tiempo transcurrido desde el derrumbe.
La crisis del AVE en Málaga se ha convertido así en un nuevo ejemplo de la falta de respuesta del Gobierno ante una infraestructura clave para la provincia. Mientras tanto, la Costa del Sol continúa soportando las consecuencias económicas y sociales de un aislamiento ferroviario que sigue sin solución inmediata.







