El proyecto para estabilizar las playas de San Pedro de Alcántara se encarece más de un 140% tras años de demora, mientras la actuación sigue sin ejecutarse
El proyecto de los espigones en San Pedro de Alcántara ha seguido la misma evolución que el de Marbella: retrasos prolongados y un fuerte incremento del presupuesto.
Según la información oficial de Costas, el coste actualizado asciende ya a 16.961.736,33 euros, frente a una estimación inicial inferior a los 7 millones de euros.
Esto supone un encarecimiento de cerca de 10 millones de euros, con un incremento superior al 140%.
El Estado mantiene la competencia
Al igual que en el caso de Marbella, la responsabilidad de ejecutar estas infraestructuras corresponde al Gobierno de España, incluyendo tanto los espigones como las actuaciones de regeneración de playas.
Pese a ello, el Ayuntamiento continúa abonando anualmente más de 2,7 millones de euros en concepto de canon por ocupación del dominio público marítimo-terrestre, sin que estas cantidades se traduzcan en inversiones directas en el municipio.
Más condiciones, más retrasos
El documento de Costas introduce además nuevas condiciones que condicionan la ejecución del proyecto, como la retirada previa del saneamiento en la playa o la eliminación de determinadas ocupaciones.
Estas exigencias, unidas al incremento de los costes de materiales y combustible, siguen retrasando la actuación y encareciendo progresivamente el proyecto.
Un coste que seguirá aumentando
Los casi 17 millones actuales corresponden al presupuesto base de licitación, por lo que el coste final podría ser aún mayor una vez se produzca la adjudicación y ejecución de las obras.
Mientras tanto, San Pedro de Alcántara continúa sin una solución estructural para sus playas, lo que se traduce en:
- Mayor vulnerabilidad ante temporales
- Dependencia de aportes de arena
- Pérdida progresiva del litoral
- Impacto en la actividad turística
Desde el ámbito municipal se insiste en que la falta de ejecución por parte del Gobierno de España ha provocado no solo un retraso en la solución, sino también un importante sobrecoste que acabará repercutiendo en el conjunto de la actuación.







