La alcaldesa, Ángeles Muñoz, ha destacado la «huella imborrable» que el histórico futbolista y entrenador dejó en el deporte base y en varias generaciones de vecinos.
La ciudad de Marbella ha rendido este sábado un caluroso y emotivo homenaje a la figura de Salvador Gil, conocido cariñosamente como ‘Moñi’, inmortalizando su legado deportivo y personal con el descubrimiento del rótulo de una plaza que desde hoy lleva su nombre.
El acto institucional ha estado presidido por la alcaldesa del municipio, Ángeles Muñoz, quien ha subrayado la «huella imborrable que ha dejado en muchas generaciones de marbellíes» una persona cuya vida estuvo ligada al deporte, la formación y el compromiso social.
Una trayectoria histórica e hitos deportivos
Durante su intervención, la regidora ha repasado los principales logros de la carrera deportiva de Moñi, recordando que fue el primer futbolista nacido en Marbella en alcanzar la Primera División. Entre sus cifras y méritos destacan:
Pionero local: Primer jugador del municipio en debutar en la máxima categoría del fútbol español.
Goleador nato: Máximo goleador en Tercera División durante seis temporadas consecutivas.
Reconocimientos: Elegido en tres ocasiones como el mejor jugador de Andalucía.
Éxitos locales: Protagonista de cuatro ascensos con el conjunto del Marbella.
Vocación docente: Dedicó más de 35 años posteriores a su etapa en activo a la formación y dirección técnica.
Deporte como escuela de vida y compromiso social
Más allá de los resultados sobre el terreno de juego, la alcaldesa enfatizó que Moñi nunca entendió el fútbol únicamente como una competición, sino como «una manera de educar, de ayudar a los demás y de transmitir valores como el esfuerzo, el compañerismo, el respeto y la solidaridad».
Esta filosofía le llevó a fundar hace dos décadas el Pablo Picasso Marbellí, una entidad de referencia en el fútbol base local por la que han pasado más de 3.000 niños y jóvenes. Muñoz resaltó de forma especial la «enorme sensibilidad social» de la que siempre hizo gala el homenajeado, trabajando activamente para que ninguna familia tuviera que renunciar a que sus hijos practicaran deporte por motivos de vulnerabilidad económica.
»Hoy el nombre de Moñi queda unido para siempre a este lugar y a Marbella, pero su verdadera huella permanece en las personas que lo conocimos, en los jóvenes que formó y en un club que sigue creciendo gracias a su sueño».
— Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella.
El emotivo recuerdo de la familia
El acto contó con la presencia de su viuda, Paqui Gómez, así como de sus hijos (Alfredo, Susana, Carolina y Roberto) y sus nietas (Nora y Nicole). Muñoz agradeció a la familia el haber compartido con la ciudad el recuerdo y el ejemplo de vida de Salvador Gil.
Por su parte, Paqui Gómez expresó su gratitud «de todo corazón» a la Corporación municipal por la aprobación de este reconocimiento público. En unas palabras cargadas de afecto, recordó que su marido estuvo vinculado al fútbol de forma ininterrumpida desde los 16 hasta los 76 años, concluyendo que «Moñi ha sido un grande de Marbella y ha sido mi amor».







