Vecinos, empresarios y usuarios denuncian malos olores, pérdida de imagen turística y falta de apoyo estatal mientras Ayuntamiento, Junta, Diputación y Mancomunidad intentan contener la situación
Marbella, 8 de mayo 2026. Las playas de Marbella vuelven a enfrentarse a una imagen que se repite cada año con mayor intensidad: toneladas de arribazones de algas acumuladas en la arena, malos olores, deterioro de la imagen turística y una sensación creciente de abandono institucional por parte del Gobierno de España, administración competente en la gestión del dominio público marítimo-terrestre.
Mientras el Ayuntamiento de Marbella, la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, la Diputación Provincial de Málaga y la Junta de Andalucía trabajan de forma coordinada para intentar contener los efectos de esta situación, el Ejecutivo central continúa sin asumir responsabilidades reales ni activar un plan específico de apoyo para la Costa del Sol.
La situación empieza a ser especialmente preocupante en distintos puntos del litoral marbellí, donde las acumulaciones de algas se repiten prácticamente a diario y con mayor intensidad conforme avanza la primavera y aumentan las temperaturas. Comerciantes, hosteleros y empresarios turísticos alertan ya de que el problema empieza a afectar seriamente a la imagen del destino.
“Nosotros vivimos del turismo y no podemos permitirnos tener playas llenas de algas durante días”, explica un empresario de hamacas de la zona de Las Chapas. “El cliente llega, ve mal olor, restos acumulados y se marcha a otro sitio. Aquí el Ayuntamiento intenta retirarlas continuamente, pero esto necesita apoyo del Estado porque es una competencia estatal”.
En la misma línea se pronuncian responsables de chiringuitos del paseo marítimo, que denuncian pérdidas económicas y un deterioro constante de la experiencia turística. “Las máquinas municipales están trabajando prácticamente todos los días, pero el volumen es cada vez mayor. El Gobierno de España no puede seguir desaparecido mientras los municipios asumen solos todos los costes”, lamenta un hostelero de la zona de Playa de La Fontanilla.
Hace apenas unos días, la Junta de Andalucía anunció nuevas actuaciones y aportes para el litoral malagueño, reforzando trabajos de recuperación y mantenimiento tras los temporales y el deterioro progresivo de las playas. Un esfuerzo que vuelve a poner de manifiesto que otras administraciones sí están actuando mientras el Ejecutivo central continúa sin implicarse económicamente en un problema que sigue agravándose año tras año.
El Ayuntamiento de Marbella lleva años destinando importantes recursos municipales para intentar mantener el litoral en condiciones óptimas, asumiendo trabajos y costes ante la falta de una respuesta estatal suficiente. Solo en retirada de algas y actuaciones vinculadas al mantenimiento del litoral, el Consistorio ha tenido que realizar importantes desembolsos económicos para proteger uno de los principales motores económicos de la ciudad.
La crítica también se dirige hacia la diputada socialista malagueña Isabel Pérez, a quien distintos sectores acusan de guardar silencio ante el deterioro del litoral marbellí. “No se le conoce ni una sola reclamación pública exigiendo ayudas específicas para Marbella ni para la Costa del Sol”, denuncian empresarios turísticos consultados. “Aquí todos los años ocurre lo mismo y el PSOE sigue mirando hacia otro lado”.
Vecinos de zonas próximas al litoral denuncian además que los arribazones generan malos olores persistentes, presencia de insectos y una imagen impropia de una ciudad turística internacional como Marbella. “Pagamos impuestos, pagamos tasas y luego vemos cómo el Estado desaparece completamente cuando hay un problema serio en las playas”, señala una residente de Playa del Cable.
La sensación en numerosos sectores económicos es que Marbella vuelve a quedarse sola defendiendo uno de sus principales activos turísticos mientras el Gobierno central continúa sin impulsar soluciones estructurales para el litoral andaluz, desde Huelva hasta Granada.
Empresarios y colectivos vecinales reclaman ya un plan específico estatal para la retirada de algas y la protección de las playas de la Costa del Sol, advirtiendo de que la situación “ya no es puntual, sino crónica”.
Mientras tanto, las brigadas municipales siguen trabajando diariamente para intentar minimizar los efectos de unos arribazones cada vez más intensos, en un nuevo episodio que vuelve a evidenciar, según denuncian numerosos sectores locales, el abandono del Gobierno de España hacia las playas de Marbella.







