La llegada de la Semana Santa no ha traído consigo la solución a uno de los principales problemas de movilidad que afectan a la provincia de Málaga. Meses después de la incidencia que dejó fuera de servicio la conexión directa del AVE entre Madrid y Málaga, el Gobierno de España no ha sido capaz de restablecer la normalidad en una infraestructura clave para el turismo y la economía de la Costa del Sol.
Marbella, 1 de abril de 2026. Lejos de solucionarse, la situación ha provocado un efecto directo: el incremento del tráfico rodado hacia la provincia. Miles de visitantes han optado por desplazarse en vehículo ante la falta de alternativas ferroviarias eficientes, generando una presión añadida sobre unas carreteras que tampoco han sido reforzadas ni adaptadas a este aumento de la demanda.
A pesar de este escenario, la Costa del Sol sigue manteniendo su atractivo turístico. Incluso se está viendo beneficiada indirectamente por la situación internacional, con un trasvase de viajeros que han descartado destinos en Oriente Medio, como consecuencia de la inestabilidad en la zona del Golfo Pérsico, optando por enclaves seguros como Marbella y el conjunto del litoral malagueño.
Sin embargo, este incremento de visitantes contrasta con la falta de respuesta del Gobierno de España, que no ha sido capaz ni de garantizar una red ferroviaria operativa ni de adaptar las infraestructuras viarias a la realidad actual.
La situación pone de manifiesto, una vez más, la falta de planificación y la ausencia de inversiones estratégicas en una de las provincias más dinámicas del país. Ni el AVE ha sido restablecido en tiempo y forma, ni las carreteras han recibido las mejoras necesarias para absorber el aumento del tráfico.
Este contexto refuerza la sensación de abandono que existe en la Costa del Sol, y especialmente en Marbella, donde el peso del turismo exige infraestructuras a la altura de su relevancia económica.
La pregunta es evidente: ¿cómo es posible que un destino de primer nivel internacional tenga que afrontar uno de los momentos de mayor afluencia del año con unas infraestructuras claramente insuficientes?
La respuesta, para muchos, apunta directamente a la falta de prioridad que el Gobierno de España otorga a Málaga y a la Costa del Sol, pese a su peso estratégico dentro del turismo nacional.







