El joven escolta, con una trayectoria en pleno ascenso en el baloncesto estadounidense, ha recibido la llamada del combinado nacional de Rusia para su próxima concentración de verano.
El nombre de Nicolás García Karpenko empieza a resonar con fuerza más allá de las fronteras españolas. El jugador nacido en Marbella ha sido convocado por la Federación Rusa de Baloncesto para formar parte de la selección Sub-18, marcando un hito en su carrera deportiva y consolidándose como una de las promesas internacionales a seguir.
De la Costa del Sol al sueño americano
La trayectoria de García Karpenko es el reflejo de un crecimiento constante. Sus primeros pasos se dieron en el CB San Pedro, donde empezó a forjar el carácter y la técnica que hoy lo distinguen. Sin embargo, su ambición lo llevó a cruzar el Atlántico para medirse contra la élite del baloncesto estudiantil en Estados Unidos.
Actualmente, el escolta milita en el Dream City Christian, equipo que compite en la exigente liga de institutos estadounidense.
Su adaptación al baloncesto
norteamericano ha sido sobresaliente, destacando no solo por su envergadura física —con 1,98 metros de altura—, sino por una versatilidad que le permite ser una amenaza constante desde el perímetro y un excelente manejador de balón.
Un verano clave
Esta convocatoria para la concentración de verano del equipo nacional ruso no es solo un reconocimiento a su trabajo, sino una oportunidad de oro. Durante las próximas semanas, García Karpenko participará en intensas jornadas de entrenamiento y disputará partidos amistosos de alto nivel, donde tendrá la oportunidad de demostrar que su proyección tiene pocos límites.
Con un tiro exterior de rango NBA y una capacidad física poco habitual para su edad, el marbellí sigue sumando experiencias que lo acercan a la élite profesional. Mientras tanto, en Marbella, su ciudad natal, se sigue con orgullo la evolución de un jugador que, partido a partido, está demostrando que el futuro del baloncesto tiene acento malagueño.







