El escenario de la Cantera de Starlite Occident en Marbella vivió una de sus veladas más mágicas de la temporada con el regreso de Sergio Dalma. En su tercera visita al festival, el carismático artista ofreció un concierto de más de dos horas que combinó grandes éxitos, momentos de cercanía absoluta con el público y emotivos homenajes.
Un viaje musical por la memoria colectiva
Bajo la premisa de que la música nos acompaña desde antes de nacer, Dalma guio a los asistentes a través de un recorrido lleno de nostalgia:
Ecos del pasado: El artista resucitó con humor la estética de los años dorados, exclamando entre risas: «¡Vuelven las hombreras! ¡Vuelven los pantalones de campana!».
Conexión cercana: En un gesto característico del formato íntimo de Starlite, el cantante bajó del escenario para interpretar «Rumore» rodeado de los asistentes.
Homenajes especiales: El repertorio incluyó guiños a otros grandes de la música que han pasado por el festival este año, como «Volare» (versión de Gipsy Kings) y «Baila Morena» de Zucchero, además de un emotivo momento en el que dedicó una canción de Pablo Alborán destacando el poder terapéutico de la música frente a los baches de la vida.
Un cierre histórico sobre el escenario
Antes de encarar la recta final, el intérprete detuvo el show para reconocer el esfuerzo de todo el equipo técnico, músicos y personal de Starlite Occident con motivo de sus 15 años de historia.
El momento cumbre de la noche llegó cuando Sergio Dalma invitó a subir al escenario a Sandra García-Sanjuán, fundadora del festival, protagonizando el instante más ovacionado de la velada. Con los acordes de «Bailar Pegados» y «Galilea», el concierto coronó una noche para el recuerdo bajo el cielo de Marbella con un claro mensaje de despedida:
«Marbella, hasta siempre».







