El FC Marbellí no pudo sumar en el Antonio Naranjo y se quedó sin premio ante el Atlético Malagueño, que se llevó los tres puntos con un solitario tanto de Salva Ramos en la segunda mitad. Los de Alberto Muñoz acumulan cinco partidos sin conocer la victoria y tan solo han sumado dos puntos de quince posibles. El próximo domingo visitarán el campo del Recreativo Granada.
El encuentro estuvo muy disputado desde el inicio. En el minuto 34, Antonio protagonizó una intervención espectacular, un auténtico paradón que mantuvo las tablas en el marcador.
Tras el descanso, el conjunto amarillo, que dio entrada a Juanpe en lugar de Dickson, buscó dar un paso adelante. En el 58, Mario Torres estuvo muy cerca de abrir el marcador con un disparo que se marchó por muy poco. Poco después, Jarauta probó fortuna y obligó al guardameta visitante a enviar el balón a córner. En el saque de esquina, Marcos Ruiz conectó un remate de cabeza que terminó en las manos del portero.
El golpe visitante. Cuando mejor buscaba sus opciones el Marbellí, llegó el tanto del filial malaguista. Salva Ramos, capitán del Atlético Malagueño, adelantó a los suyos con una definición desde el interior del área, un remate a la escuadra imposible de detener.
Los locales no se rindieron. Lejos de bajar los brazos, el equipo de Alberto Muñoz siguió insistiendo. En el 70 Dani entró por Jarauta, y en el 74 Kelvin protagonizó un gran disparo que obligó al guardameta a intervenir de nuevo para mandar el balón a córner. En el 76 Gabri y Konstant saltaron al campo por Richard y Manu de la Lama, en busca de una última ocasión. Pese a los intentos locales, el marcador ya no se movería y los tres puntos viajaron a Málaga.
Una racha que preocupa. La derrota alarga la mala dinámica del Marbellí, que acumula cinco partidos sin conocer la victoria, con apenas dos puntos sumados de quince posibles. Pese a ello, el equipo se mantiene octavo en la clasificación con 15 puntos, a tres del play off.
El próximo domingo, el conjunto marbellí visitará el campo del Recreativo Granada, donde buscará cortar la racha y volver a la senda de la victoria.
Con el rostro serio por el resultado adverso, Muñoz no dudó en calificar el marcador con un «sabor amargo». El entrenador reconoció que el filial malaguista tuvo mayor posesión de balón, un guion de partido que ya esperaban y para el cual plantearon un bloque solidario y una presión alta.
«Ellos es cierto que han tenido un poco más el balón que nosotros, pero sabíamos que iban a tener el balón y íbamos a tener que estar ahí juntitos. Hemos presionado alto y lo hemos intentado», explicó el técnico, quien además quiso felicitar públicamente a sus futbolistas por «el sacrificio que han tenido y el esfuerzo» durante prácticamente la totalidad de los noventa minutos.
Para el míster, el empate se ajustaba mucho más a lo visto sobre el terreno de juego, lamentando que el talón de Aquiles del conjunto marbellí siga siendo la falta de efectividad de cara a la portería contraria: «Es lo que nos falta: el gol, y no se ha podido conseguir».
El dolor del gol en el mejor momento
Uno de los momentos clave del choque ocurrió en la segunda mitad, justo cuando el Marbellí encontraba mejores sensaciones sobre el campo. Muñoz admitió que el gol visitante llegó en el tramo donde su equipo más cómodo se encontraba, fruto de unos ajustes tácticos introducidos en el descanso para corregir desajustes defensivos por la banda izquierda y dotar al ataque de mayor velocidad con la entrada de jugadores como Juan y el desplazamiento de Manu.
«El segundo tiempo es cierto que hemos hecho unos reajustes con respecto al primer tiempo y el equipo ha estado más cómodo, ha presionado alto bien, hemos robado y es cuando mejor estábamos, y nos ha venido el gol ese», relató el preparador.
Una mala racha que exige autocrítica y resiliencia
La derrota supone ya cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria para el FC Marbellí, un bache que empieza a pesar en el casillero y que sitúa al equipo en una dinámica delicada. Ante esta situación, Alberto Muñoz abogó por la honestidad y la sinceridad dentro del vestuario para afrontar el problema sin paños calientes.
«La situación que tenemos es que llevamos cinco partidos… y no metemos gol. Es la situación en la que estamos ahora mismo y tenemos que ser honestos y sinceros: el equipo trabaja bien, el equipo defiende bien, no nos meten goles como en otras ocasiones, pero es cierto que arriba llegamos bien, creamos muchas ocasiones, pero no metemos gol. Entonces, es un problema, el fútbol hay que meter goles para ganar y nosotros no lo estamos teniendo», sentenció con claridad.
Pese a la racha negativa, el entrenador ya mira hacia el horizonte con la intención de insuflar ánimos a una plantilla tocada. Con la mirada puesta en el próximo compromiso frente al Granada, el Marbellí buscará pasar página mediante el trabajo semanal de siempre: «Levantarle los ánimos a los chavales que están tocados, y nada, esto es fútbol, hay que levantarse y hay que seguir».







