El estrés crónico puede afectar a prácticamente todos los órganos y sistemas del organismo y repercutir en la capacidad de toma de decisiones, el rendimiento profesional y el liderazgo, según ha advertido el jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital Quirónsalud Marbella, el doctor Javier Moreno, durante una jornada formativa dirigida a empresarios y profesionales de Marbella.
La sesión, titulada ‘Cuando el empresario se olvida de gestionar su estrés: el corte imprevisto’, ha sido organizada por CIT Marbella y el Hospital Quirónsalud Marbella en el marco del acuerdo de colaboración suscrito recientemente entre ambas entidades para impulsar la formación, el conocimiento y la competitividad del tejido empresarial de la ciudad. Al encuentro han asistido más de medio centenar de empresarios y profesionales, según ha informado Quirónsalud en una nota.
Durante su intervención, Moreno ha señalado que el estrés «está un poco demonizado» y ha diferenciado entre la respuesta puntual ante situaciones exigentes y el estrés mantenido en el tiempo. «El problema no es el estrés puntual, sino cuando esa activación se perpetúa y aparece el estrés crónico. El estrés agudo moviliza; el estrés crónico desgasta», ha explicado.
El especialista ha incidido en la importancia de identificar las señales de alerta del organismo y evitar normalizar síntomas persistentes como alteraciones del sueño, cansancio, cambios en el estado de ánimo, dificultades de concentración o determinadas manifestaciones físicas.
«En el entorno empresarial estamos acostumbrados a gestionar objetivos, equipos, resultados y situaciones de incertidumbre, pero muchas veces dejamos en un segundo plano la gestión de nuestra propia salud. El problema aparece cuando el organismo nos obliga a parar», ha afirmado.
Según ha explicado el jefe de Medicina Interna, el estrés crónico constituye una causa frecuente de consulta entre empresarios y profesionales en edad laboral. Se trata, en ocasiones, de pacientes que han sido valorados por diferentes especialistas sin encontrar una causa orgánica que explique la totalidad de sus síntomas. «Con frecuencia son personas que han visitado al cardiólogo, al digestivo o al neurólogo y continúan sintiéndose mal. Es entonces cuando descubrimos que el estrés mantenido está desempeñando un papel determinante», ha indicado.
Moreno ha apuntado asimismo que la cronificación del estrés provoca una activación persistente de mecanismos neuroendocrinos e inflamatorios que pueden afectar a distintos órganos y sistemas y favorecer alteraciones cardiovasculares, digestivas, metabólicas y del sueño.







