La alcaldesa se desplaza hasta la zona afectada y reclama a la Demarcación de Carreteras que revierta el cierre mientras no estén ejecutados los viales de servicio que permitan a los vecinos entrar y salir de sus urbanizaciones.
Marbella, 24 de septiembre 2026. La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, se ha desplazado este miércoles hasta la zona de Elviria afectada por el cierre de accesos desde la A-7 para reclamar al Gobierno de España y a la Demarcación de Carreteras del Estado su reapertura inmediata mientras no exista una alternativa viaria adecuada para los vecinos de las numerosas urbanizaciones del entorno.
El cierre ejecutado este martes ha provocado las quejas de residentes y usuarios, que se encontraron con la imposibilidad de utilizar conexiones habituales para entrar y salir de sus urbanizaciones. La medida obliga ahora a realizar recorridos adicionales y concentra desplazamientos en otros enlaces de la zona.
El proyecto estatal contempla expresamente el corte de los accesos existentes en los puntos kilométricos 190+700 y 191+150 de la A-7, sentido Barcelona, dentro del término municipal de Marbella. Se trata de una actuación de la Demarcación de Carreteras del Estado en Andalucía Oriental cuyo proyecto fue redactado en marzo de 2020.
Muñoz ha recordado que fue precisamente en 2020 cuando el Ministerio trasladó al Ayuntamiento de manera “taxativa” la obligación de eliminar estos accesos. Frente a esa exigencia, ha explicado que el Consistorio ha trabajado desde entonces en la búsqueda de alternativas que permitan compatibilizar las exigencias estatales con las necesidades reales de movilidad de una zona densamente urbanizada.
La alcaldesa ha puesto especialmente el foco en la situación generada tras el cierre. “Aquí hay muchísimas urbanizaciones”, ha señalado, subrayando que numerosos vecinos se encontraron este martes con dificultades para saber cómo acceder o salir de sus propias viviendas.
Reabrir ahora y ejecutar una alternativa definitiva
La propuesta trasladada por Muñoz pasa por una solución inmediata y otra estructural. A corto plazo, la alcaldesa reclama al Gobierno de España que reabra los accesos y permita mantenerlos operativos hasta que estén resueltos los viales interiores y exista una alternativa efectiva para los residentes.
Paralelamente, el Ayuntamiento trabaja en la creación de un vial de servicio de aproximadamente 12 kilómetros, incorporando su ejecución a los distintos desarrollos urbanísticos de la zona y haciendo recaer su financiación sobre los promotores.
“Desde el Ayuntamiento estamos haciendo todo lo posible, no solamente para mejorar todos los accesos y todos los viales, sino también para que tengamos un vial de servicio que les permita las entradas a sus urbanizaciones”, ha señalado Muñoz.
La regidora considera que no resulta razonable eliminar primero los accesos y dejar para después la alternativa que debe absorber los desplazamientos de los residentes.
Por ello, ha reclamado al Ministerio que permita mantener abiertas estas conexiones “hasta que no se arreglen los viales interiores”, evitando que sean los vecinos quienes soporten mientras tanto las consecuencias de la decisión.
Muñoz critica también la falta de información
La alcaldesa ha cuestionado además la forma en la que se ha producido el cierre y ha reclamado al Gobierno central y a la Demarcación de Carreteras una mayor coordinación e información previa ante actuaciones que afectan directamente a la movilidad cotidiana de cientos de residentes.
“Que informen, que es importantísimo”, ha reclamado Muñoz, quien ha asegurado que el Ayuntamiento no tuvo conocimiento previo de que el cierre fuese a materializarse este martes.
La actuación ha provocado que numerosos usuarios tengan ahora que continuar hasta otros enlaces, realizar cambios de sentido y utilizar los viales interiores de las urbanizaciones para alcanzar viviendas, playas, hoteles y otros establecimientos de la zona.
Muñoz ha reconocido que la A-7 es una infraestructura de titularidad estatal, pero ha defendido que esa competencia debe ejercerse teniendo en cuenta la realidad urbana de Marbella y las necesidades de quienes viven en las zonas atravesadas por la carretera.
“Aunque en 2020 ya nos dijeron de manera taxativa que se tenía que cerrar, creo que hay muchos vecinos y que un Ayuntamiento está también para ayudar”, ha concluido.
El cierre vuelve a situar en primer plano los problemas de movilidad de una ciudad atravesada de este a oeste por la A-7 y la necesidad de que cualquier modificación de sus accesos vaya acompañada de alternativas capaces de absorber el tráfico y garantizar la entrada y salida de las numerosas urbanizaciones existentes en su entorno.







