En un escenario de ensueño para cualquier equipo modesto, el CD Estepona plantó cara al Real Madrid C y sacó un valioso empate a dos goles en la ida del playout por la permanencia en Segunda Federación. Todo queda abierto para la vuelta este sábado en el Francisco Muñoz Pérez, donde el equipo del marbellí Manolo Sánchez buscará ante su gente el premio a una temporada de sufrimiento y remontada.
El partido comenzó torcido para los rojillos. Apenas en el minuto 4, una pérdida en la salida de balón permitió a Jacobo servir a Mesonero, que abrió el marcador para el filial blanco. Gol tempranero que podría haber hundido a más de uno. Pero este Estepona no es el mismo que coqueteó con el abismo hace meses. Los de Sánchez encajaron el golpe con madurez, siguieron compitiendo y encontraron el empate en el 20′ por medio de Heber Pena que le robaba la cartera a Pérez para hacer un golazo de vaselina.
La segunda parte arrancó con un guion invertido. Nada más reanudarse el juego, Candelas puso por delante al Estepona (1-2) tras un gran centro lateral de Heber, un golpe anímico brutal para los locales. El Madrid C, con jugadores de proyección como Leiva, Ciria o Jacobo, reaccionó con orgullo y empató en el 54′ con un auténtico golazo de Álvaro Leiva por la escuadra. El filial empujó después en busca del 3-2, pero Alexis Ciria falló un mano a mano claro que habría dado ventaja a los blancos de cara a la vuelta. Al final, tablas justas.
El Estepona de Manolo Sánchez (marbellí y con carácter) demostró una vez más su capacidad para levantarse. Tras una primera vuelta complicadísima, el equipo ha competido con dignidad en Valdebebas, sin complejos, sabiendo sufrir y golpeando en los momentos clave. No se trajo la victoria, pero sí un resultado que mantiene viva la eliminatoria y que pone toda la presión y la ilusión en el Muñoz Pérez.
Este sábado, a las 21:00 horas, el estadio de Estepona se convertirá en una caldera. Más de 2.300 aficionados ya están confirmados y se espera un lleno que empuje al equipo hacia la salvación. El Estepona de Sánchez ya ha demostrado que sabe levantarse. Ahora solo falta el último empujón.







